martes, 24 de marzo de 2020

LIO EN EL ABECEDARIO

Discutían las vocales 
en la puerta del colegio, 
unas no somos iguales 
otras es un privilegio. 

Las palabras tienen todas  
al menos una vocal 
siendo ellas cinco solas 
y veintidós las demás. 

Con tal carga de trabajo 
no podemos descansar 
todo el día a destajo 
escribiendo sin parar. 

La A dice que no es justo 
la tarea que le dan 
está en muchas palabras 
y el femenino además. 

Dice la U no hay derecho, 
nos usan para su provecho, 
si voy con Q (cu) o G (je) 
no me pueden ni leer. 

La I siempre dice sí
cuando tiene que escribir. 
La O siempre dice no 
si le piden opinión.

Nerviosa la E protesta, 
intuyendo las respuestas, 
ya que algunas consonantes 
se creen las más importantes.

No me vengáis con patrañas 
yo soy la Ñ (eñe) de España 
de cumpleaños y niño, 
de piñata y de cariño. 

Sisea soberbia la S (ese) 
porque este tema le escuece 
ella va en cualquier lugar 
y siempre está en el plural. 

Yo soy la P (pe) de pelota, 
de papá y de pijota 
pero esta tiene espinas, 
mejor paté de sardinas. 

La H (hache) se queda muda 
sin C (ce) se siente desnuda,
para chupete ha servido 
en otras cae en el olvido.

La V (uve) y la B (be) saben
que las tienen como iguales,
quién las va a diferenciar
si ambas suenan similar. 

Un grito que a todos ciega 
desde el fondo la Y (i griega) 
nadie se acuerda de mí 
cuando a todas os uní. 

Al final todas sabían 
la diferencia las unía. 
Cada una es importante 
esté detrás o delante.