sábado, 4 de abril de 2020

DE OCA EN OCA Y QUEDARSE EN CASA TOCA

La familia reunida
va a jugar una partida.
Está la abuela, mamá
Susanita y Nicolás.

La niña saca la oca
que es el juego que les toca.
Cuatro fichas y dos dados
y el tablero preparado.

Nicolás coge la verde
la que menos tiempo pierde.
La abuela la roja pilla.
Mamá coge la amarilla.

La niña con la azul queda
y ella con esa no juega.
La abuela le da la roja
¿Piensas que la azul es coja?

Todos ya en la salida
y comienza la partida.
Nicolás tira los dados
al tablero con cuidado.

Dos seis saca la abuela
y se pone la primera.
Ha tenido mucha suerte
la abuela empieza fuerte.

Mamá salta de oca en oca
y tira porque le toca.
Susanita cae en el puente
se la lleva la corriente.

La suerte me va a cambiar
piensa antes de tirar,
sopla dentro de la mano
pero todo es en vano.

Saca un uno y saca un tres,
tan despacio va a perder.
Nicolás que se enrabieta
tenso como pandereta.

Cae la abuela en la posada
y dice que no pasa nada.
Claro que algo va a pasar
está un turno sin jugar.

Susanita nunca para
y avanza en cada jugada.
¡Que potra tiene esta niña!
Ella un ojo le guiña.

Su ficha está en cabeza,
roja como una cereza.
Saca dos unos mamá
y la adelanta Nicolás.

La abuela ya ha salido
y a Nicolás ha seguido,
saca un once y lo alcanza
y él dice que esto le cansa.

¡Así no puedo jugar!
ahora paso a la de atrás
y se rasca la patilla
cuando mira la casilla.

Cae en la cárcel Nicolás
y está dos turnos sin tirar
¡Este juego no me gusta!
Estar último le asusta.

Ahora mamá cae en el pozo
y espera que pase otro.
Nicolás saca un cinco
y cae en el laberinto.

La abuela se lleva un susto
no saca el número justo
y cae en la calavera
va a la casilla primera

La niña tira los dados
y mira lo que han sumado,
es un seis y es un tres
pero ella se cuenta diez.

¡Mamá la niña hace trampas!
y Nicolás no lo aguanta.
¡Perdón! me he equivocado
va a la casilla de al lado.

Pero esa es la escalera
y sube a la carrera.
Susanita es la primera
y eso nadie se lo espera.

Llega a la última casilla
y pierde la zapatilla
corriendo por el salón
como si fuera un ratón.

Se mosquea Nicolás
porque quería ganar
¡Este no me gusta a mí!
quiero jugar al parchís.

Hay que respetar las reglas
aunque ganes, aunque pierdas.
Se juega para disfrutar
y no importa sólo ganar.