martes, 7 de abril de 2020

EL BURRITO SILBADOR

Yo tengo un burrito
que no sabe rebuznar 
y el pobre animalito 
silba por disimular.

Él sabe que es distinto 
y lo saben los demás 
aunque lo dicte el instinto 
no ha rebuznado jamás.

Lo llevamos a una feria 
de ganado, la más seria. 
Todo el mundo se reía 
pues rebuznar no sabía.

Con esfuerzo y sacrificio 
con disciplina y tesón 
ahora silbar es su oficio 
y trabaja en un salón.

Sabe silbar la sardana,
la jota y las sevillanas 
y en la feria de ganado 
con una rumba ha triunfado.

Se acabaron las miserias 
ya va a todas las ferias.
Presentarlo es un honor: 
¡El Burrito Silbador!