miércoles, 15 de abril de 2020

LA MUÑECA DE PORCELANA

La muñeca de porcelana 
nunca se pone pijama, 
quiere estar siempre elegante 
por detrás y por delante.

Tiene un tocado en el pelo 
que ata con lazo de velo. 
Cola con tirabuzones.
Cerrado atrás con botones 

un vestido hasta los pies 
de tul rojo portugués.
Una chorrera de encaje 
y un bolso como equipaje. 

Aunque mirar no se pueda
debajo enagua de seda 
con miriñaque y pollero.
No es un vestido ligero.

A la niña no le gusta,
esa muñeca le asusta, 
ella quiere una de ahora.
Esa es una señora.

La muñeca es de la abuela, 
lo único que me queda.
Pero mamá, me da miedo
¡ponla encima del ropero!

Cuando se queda dormida
sobre su cama mullida
sueña con esa muñeca
pero el sueño no la inquieta.

Ya no es una señora
parece que es otra ahora
dulce como una doncella
su cara es mucho más bella.

Soy el Hada de la Suerte
que he venido para verte
me ha enviado tu abuela
que es la que tu sueño vela.

Le enseña el bolso colgado
que está bastante gastado.
Cuando la niña se asoma
ve un parque con palomas.

Una playa con sombrillas,
a Pinocho en una silla,
un tiovivo y una noria
y un vestidito de novia.

Se acuerda de un día festivo
con su abuela en el tiovivo,
las dos después en la noria
y le vino a la memoria

la abuela en la playa
tumbada en una toalla.
Se acuerda mucho de ella
su bondad le dejo huella.

Por eso le ha enviado
el hada como regalo
para que así la recuerde.
Las vivencias no se pierden.

Cuando sus ojos se abrieron
miró encima del ropero,
la muñeca de porcelana
era una joven lozana.

Ya la ve de otra manera,
se curó de su ceguera,
los ojos de la ilusión
están en el corazón.