domingo, 19 de abril de 2020

LOS DIENTES RELUCIENTES

Los dientes están preocupados
porque Juan no se ha cepillado. 
Hay que limpiarlos enseguida 
y quitar restos de comida.

Si no se forma una placa 
que a la dentadura ataca.
Después la caries traidora 
pica el diente en pocas horas. 

A Juan le gusta Marisa,
por su bonita sonrisa,
la niña que vive frente 
con los dientes relucientes.

Él duda de su sonrisa 
no es como la de Marisa, 
si en algún diente ve sarro
va a pensar que es un guarro.

Las paletas se enfadan 
porque ellas dan la cara.
La boca es como una grieta 
y delante están las paletas.

Si sonríe son decisivos 
y se llaman incisivos.
Están abajo y arriba 
para cortar la comida.

Al lado están los caninos, 
que son los dientes más finos, 
rasgan en cada bocado
porque están muy afilados.

Las muelas vienen ahora 
que son las trituradoras. 
Tres arriba y tres abajo 
están detrás a ambos lados.

Un diente está doblado 
lo empuja el diente de al lado. 
Mamá lo lleva la dentista 
que da su punto de vista.

No son dientes permanentes 
pero hay que estar pendiente 
y tendremos que revisar 
cuando salgan los demás.

Después de cada comida 
¿te cepillas enseguida? 
Los dientes hay que cuidar
si no pueden enfermar.

Una caries en una muela
donde comida se cuela
dentro de un agujerito
duele para dar un grito.

Cepillar todos los lados 
con energía y cuidado.
Por delante y por detrás 
y la cara de masticar.

Empezamos por las muelas 
y venimos hacia fuera.
También hay que cepillar
la lengua y el paladar.

Pero si aún algo queda 
hay que utilizar la seda 
y entre los dientes limpiar.
Se llama seda dental.

¡Cuidado! las chucerías
que comes algunos días
hay azúcar en las cosas
y la caries es golosa.

Nunca lo ha olvidado,
el dentista le ha avisado.
Después de cada comida 
se cepilla enseguida.

Felices ríen la paletas
porque son las más coquetas
Juan tiene ya la sonrisa
reluciente como Marisa.