lunes, 27 de abril de 2020

NARCISO NO ENCUENTRA PISO

Cada mañana Narciso
sale a ver si encuentra piso.
El alquiler está malo
comprar es un varapalo.

Le han comentado una casa
que alquila ático y terraza.
Sin perder ni un minuto
va Narciso el disoluto.

Él es un poco bohemio
y con un punto de genio.
Busca un lugar tranquilo.
Si llego pronto lo alquilo.

Cuando llega a la casa
no le hace mucha gracia.
En el bajo hay un tendero
que te sisa el dinero.

Le pregunta a la portera
que con la escoba está fuera.
Contesta un tío muy cotilla
que está en la alcantarilla.

El ático está ocupado
hay un vecino encerrado.
Le replica la portera:
Lo han echado ¡No te enteras!

El ascensor no funciona,
la escalera que es muy mona.
Con la mosca tras la oreja
de momento no se queja.

Llega la primera planta
y se encuentra con Carpanta,
comiéndose un bocadillo
sentado en el descansillo.

Después ve a dos vecinos.
El Botones Sacarino
hablando con Anacleto,
que es agente secreto.

Más arriba hay dos sujetos
y le mira los caretos
que le suenan un montón.
Mortadelo y Filemón

Avanza por el pasillo
y se encuentra a dos chiquillos,
los hermanos Zipi y Zape
que a un gato pelan a rape.

Cuando sube otro trecho
se encuentra a Rompetechos
que no ve dos en un burro.
Aquí creo que no me aburro.

Cuando llega a la azotea
el ático no hay quién lo vea,
lo cierra una cadena
y esto un poco le frena.

Acuden en su auxilio
Pepe Gotera y Otilio,
dos chapuzas del oficio
viven en el edificio.

Tiran fuerte desde fuera
y arrancan la puerta entera.
Sale un tío mal encarado
gritando. Me han despertado.

Después de tanto jaleo
le sale un farfulleo:
Viviendo aquí no me veo
¡esta casa es del TBO! (tebeo)

En la Rúe del Percebe
vive una buena plebe
de curiosos personajes
con muy distinto pelaje.

Para aliviar las penas
historias de humor muy buenas
con dibujos cuenta Ibáñez
que el tiempo no las empañe.