viernes, 24 de abril de 2020

POR AMOR AL ARTE

Artistas de todas clases
han guardado sus disfraces,
zapatilla e instrumentos
pero el arte sigue dentro.

El humorista está triste
nadie se ríe con sus chistes.
No puede el monologuista
contar su punto de vista.

Atribulado el cantante
no hay público delante.
El músico está aburrido
toca solo y sin sentido.

La bailarina sentada
sin bailar no hace nada.
La flamenca sin zarcillos
ya no toca los palillos.

En el circo no hay artistas,
payasos, malabaristas.
Sin la gorra el rapero
mete el gallo en el ropero.

El músico callejero
tiene vacío el sombrero.
El modesto figurante
no ve futuro delante.

El alma la tiene rota
la guitarra nadie toca.
Al teclado del piano
no lo acarician las manos.

El romántico violín
guardado en el maletín.
La orquesta de la verbena
se ha quedado sin faena.

Sin público en la taquilla
dentro sólo está la silla.
En el teatro el telón
bajado pues no hay función.

No hay entre bambalinas
actores ni bailarinas.
El camerino vacío
está apagado y frío.

La Barbarie Musical
ha dejado de viajar.
Los cómicos de la legua
ven como la bolsa mengua.

El mundo es su escenario
que les aplaude a diario
y aunque el arte le acompañe
al hambre no hay quién la engañe.